Los conductores condenados por circular con altos niveles de alcohol, en muchos casos, vuelven a ponerse al volante aunque lo tengan prohibido.
Hoy se acabaron esas carreras homcidas y a la ves suicidas, de aquellos que después de beber no podían dejar las llaves, las nuevas tecnologías, junto con los programas de rehabilitación y desintoxicación, persiguen que estas personas puedan seguir circulando pero con la garantía de que no representarán un peligro sobre el asfalto. En esa línea, los avances de los nuevos etilómetros con interrupción del encendido pueden ser una buena ayuda. Estos dispositivos, llamados alcolocks podrían evitar anualmente en España 115 muertes y 568 heridos graves si se colocasen en los vehículos de los conductores sancionados por embriaguez, según un estudio dado a conocer hoy por la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil (FITSA), elaborado en colaboración con el Centro Zaragoza.
Fuente: elpais.com