Dos mil personas se han quitado la vida desde que se levantó la estructura hace siete décadas
Han publicado un estudio que explora por primera vez los costes económicos y la fiabilidad de cinco diseños, que van desde elevar una verja de 7 metros que protega la pasarela para los viandantes hasta desplegar una red que atrape a aquellos que opten por dar el salto al vacío.
Aunque cueste creerlo desde que la estructura esta en pie más de 2.000 personas han acudido allí para quitarse voluntariamente la vida. El puente está suspendido aproximadamente a 80 metros por encima del nivel del mar.
Adeptos y detractores tiene la iniciativa, desde la belleza del puente hasta ¿quien hará algo por todos aquellos que pierden la vida? son las razones expuestas en ambas posturas.
Fuente: elpais.com